Expedición al fin del mundo

En las marismas de Korendijk, una reserva de aves, uno tiene la sensación de estar completamente alejado del ajetreo. Con grandiosas vistas sobre el agua, llanuras agrestes, cañaverales y praderas hasta donde alcanza la vista. A pie se puede llegar a lo más profundo de la naturaleza salvaje del delta. Aquí prácticamente no hay caminos señalizados, pero puede seguir perfectamente la ruta trazada por las huellas de corzos y castores. Si tiene suerte, podrá ver un pigargo europeo, un pechiazul o una garceta. En primavera crían aquí la aguja colinegra, el avefría y el archibebe.

Por restricciones relacionadas con la temporada de cría y el número de aves que pasan aquí el invierno, solamente se puede acceder a la región del 1 de julio al 1 de noviembre.

Nationaal Park NLDelta - Korendijkse Slikken zomer2018 I
Bruine Kiekendief

Hasta lo más profundo de la naturaleza salvaje del delta

El pastoreo de vacas, ovejas y caballos hacen que la naturaleza siga siendo abierta y accesible, no sólo para los visitantes sino también, en especial, para las aves. Existe una ruta que puede seguir, pero la zona es perfecta también para pasear hasta donde le lleven los pies. Además de aves especiales, aquí se pueden encontrar plantas y flores  llamativas, como la orquídea. No olvide pasar por el observatorio y la loma artificial para disfrutar de una vista panorámica increíble.

Levantarse al alba para un encuentro fugaz

El alba durante la primavera es el mejor momento para avistar al precioso pechiazul. ¿Misión imposible? Un experto en aves de Natuurmonumenten le servirá de guía. Lo único que tiene que hacer para realizar esta excursión es levantarse muy temprano. Esta curiosa aparición en el mundo ornitológico holandés entona con entusiasmo su canto más alto por la mañana. Abra bien los ojos y aguce los oídos, ya que la suave luz matutina revela misteriosos colores que vuelven a desaparecer rápidamente.