La terca reserva natural de Slufter

El paisaje dinámico de Slufter, en la isla de Texel, es indomable. Se han realizado diversos intentos para cerrar con diques esta zona de marismas, pero han fracasado por la fuerza del agua. El resultado es una fantástica reserva natural en la que puede experimentar de manera inmejorable el viento, el agua y las mareas. Y, sobre todo, no olvide traerse los binoculares, porque además de ser un vergel de preciosas plantas, es también un paraíso para los observadores de aves. ¿Le apetece descubrir este mundo salino?

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Estar completamente solo

En el punto donde el Mar del Norte penetra entre las dunas, el aire salado del mar le estimula el olfato y el viento hace que ondee el cabello. En la reserva natural de Slufter le ofrece espacio de sobra para retirarse y pasar un rato completamente en soledad. Aunque aquí no hay dos días iguales, la naturaleza sabe cómo relajarle en cualquier situación.

Existen distintas rutas por la zona que puede descargarse por medio de una aplicación. Estas rutas pasan junto a plantas inmunes a la sal como la lavanda de mar, la salicornia y la verdolaga marina y desembocan en un mirador desde el que podrá ver avocetas, alondras, eideres comunes y tarros blancos. La mayor parte del Slufter está reservada únicamente a las aves, pero la zona meridional es de libre acceso. También pueden sumarse a la aventura personas con discapacidad y niños, ya que cuenta con instalaciones especiales.

¡Saboree Texel!

¿Le apetece calmar la sed o el hambre después del paseo? Dispone de varios restaurantes cerca. Por ejemplo, puede degustar una deliciosa cerveza de Texel en el Café De Slufter o disfrutar de otros productos de la región en el restaurante Gusta. Estos y otros empresarios locales pertenecen a Echt Texels Product, una asociación para la promoción de productos de la zona.

Al Diepe Gat con el guarda forestal

Si lo último que le apetece estar solo, también puede hacer una excursión con el guarda forestal. Pruebe literalmente la naturaleza salada o salga en busca de focas; elija la excursión que más se adapte a sus gustos. Una recomendación imprescindible: una visita al mirador Diepe Gat para observar aves. Entre los meses de abril y agosto, voluntarios observadores de aves le proporcionarán toda la información que necesite sobre las aves y el resto de la naturaleza. Consejo extra: para una experiencia completa, llévese las botas.